Sentencia del TJUE aumentando la protección del cliente frente a su abogado

Sentencia del TJUE aumentando la protección del cliente frente a su abogado
 
El 15 de enero de 2015, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictó sentencia conforme la normativa comunitaria de protección del consumidor es aplicable a la relación contractual entre un abogado y su cliente, siempre que se reúnan dos condiciones:
 
  • Que el cliente sea una persona física.
  • Que la actuación del cliente y su propósito sea ajeno a su actividad profesional.
 
Dicha sentencia ha sido dictada como respuesta a una consulta realizada por un tribunal de Lituania. El fondo del asunto versaba sobre la Sra. Šiba, que contrató un abogado para la defensa de diversos intereses. En el contrato que concluyeron no se fijaban las modalidades de pago de los honorarios, los plazos en que debían pagarse, ni tampoco con precisión los servicios jurídicos y las prestaciones correspondientes a cada uno. Al no abonar los honorarios a tiempo, el abogado inició su reclamación en vía judicial.
 
Mientras que la primera y la segunda instancia dieron la razón al abogado, en el recurso de casación la demandada alegó su condición de consumidora, que no había sido reconocida por las instancias previas.
 
Es en ese proceso en el que se consulta al TJUE sobre la aplicación o no de la Directiva 93/13/CEE, de 5 de abril de 1993, de cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores.
 
El TJUE considera que la Directiva se aplica a las cláusulas, entre profesionales y consumidores, que no se hayan negociado de forma individual. La Directiva se establece como protección para el consumidor, que se halla en situación de inferioridad respecto al profesional, tanto en capacidad de negociación como en nivel de información.
 
Al emplear en relaciones contractuales con los clientes las cláusulas tipo previamente redactadas por el mismo abogado o por órganos de su corporación profesional, éstas se integran directamente en los contratos por la voluntad de ese abogado.
 
Puesto que el uso de cláusulas tipo es decisión del abogado, el TJUE no considera que la aplicación de la Directiva pueda ser lesiva para la especificidad de las relaciones entre abogado y cliente ni los principios del ejercicio de la profesión de abogado.
 
Según el TJUE, en los contratos de servicios jurídicos y en las prestaciones ofrecidas por los abogados, existe desigualdad entre <<clientes-consumidores>> y los abogados, sobre todo por la asimetría de la información de que disponen las partes.
 
La consecuencia de esta decisión es que los abogados, al tratar con personas físicas en relación a intereses ajenos a su ámbito profesional, deberán aplicar condiciones tipo con gran claridad, precisión y justo equilibrio entre derechos y obligaciones de cada parte.

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