¿Quién se queda con las mascotas en un divorcio?

Cuando se habla de un divorcio o separación, los niños son a menudo la preocupación que primero viene a la cabeza. No obstante, quienes tienen perro u otra mascota saben de la importancia que llegan a tener los animales en una unidad familiar. En ciertas ocasiones, la disputa sobre quién se hace cargo puede derivar en litigios que requieren de la atención de los mejores abogados de familia en Barcelona. ¿Cómo se resuelven estas situaciones?

Para adentrarnos en esta problemática es necesario entender, en primer lugar, la actual consideración jurídica de los animales. Ciñéndonos al Código Civil, siguen siendo técnicamente clasificados como bienes muebles, equiparables a efectos de propiedad a cualquier pertenencia material de una persona.

En este sentido, se encuentra en tramitación en el Congreso una proposición de ley que vendrá a modificar el Código Civil, la Ley de Enjuiciamiento Civil y la Ley Hipotecaria con el objeto de dotar a los animales de un régimen jurídico que parta de la premisa de que son “seres vivos dotados de sensibilidad”.

El texto propuesto incluye, entre otros apartados, la reforma de los artículos 90, 94 y 103 para regular específicamente el cuidado  de los animales de compañía tras un divorcio, introduciéndolo como materia necesaria a determinar en el convenio regulador y las medidas provisionales.

Mientras no sea aprobada esta reforma, puede resultar aconsejable establecer un acuerdo incluido motu proprio en el convenio que pueda prevenir conflictos futuros. Los precedentes jurídicos recomiendan que los términos del acuerdo sean muy específicos para que puedan ser tenidos en cuenta: en 2006, un auto de la Audiencia de Barcelona desestimaba la ejecución de un pacto sobre derechos de visita del perro por carecer de unas condiciones concretas fijadas.

De no existir un acuerdo de este tipo, la jurisprudencia no parece marcar un criterio único, sino que se divide entre los casos que se remiten a la regulación propia de cualquier otro bien –instando a probar el origen de su propiedad y si corresponde a la pareja en conjunto o solo a una de sus partes– y aquellos en los que se considera a los animales como parte de la unidad familiar, generalmente decretando que permanezcan con la persona que ostente la custodia de los niños.

En una situación compleja y relativamente poco común como esta, vale la pena contar con el consejo de un equipo de abogados exjueces como el de ICN LEGAL, donde contamos con la necesaria especialización en materia de derecho de familia.

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