¿Qué ocurre cuando se presentan demandas de divorcio en España y el juez español no es competente?

Los procesos de divorcio de extranjeros en España pueden presentar situaciones complejas en lo que respecta a la competencia judicial para conocer de la demanda. Si bien la legislación europea otorga a los tribunales españoles una amplia cobertura para dirimir sobre casos de divorcio con diversos elementos extranjeros, no todas las posibilidades están comprendidas. Si un juzgado español admite a trámite una demanda de divorcio en un caso que por sus elementos internacionales no le compete, la parte demandada podrá hacer uso de la herramienta conocida como declinatoria para impugnar el proceso por esa falta de competencia.

Veamos primero qué casos de divorcio pueden quedar fuera de la jurisdicción española. El Reglamento 2201/2003 del Consejo de la Unión Europea, que establece la competencia en materia matrimonial, indica que los tribunales de un Estado miembro, en este caso España, pueden decidir sobre divorcios en caso de que el país en cuestión constituya la actual residencia habitual: de ambos cónyuges; de uno de ellos si también fue la última residencia habitual de ambos; de uno de ellos en caso de demanda conjunta; del demandado; o del demandante si ha permanecido allí un año antes de presentar la demanda, o seis meses en caso de poseer la nacionalidad del país. También se otorga la competencia a los tribunales de un Estado miembro del que ambos cónyuges posean la nacionalidad común.

De esta manera, nos encontramos con que las demandas de divorcio en las que un juez español pueda no ser competente se circunscriben generalmente a aquellas en las que la parte demandada no otorgue su consentimiento y ninguna de las partes sea española ni resida ya habitualmente en España.

Si se dieran estas circunstancias, el juzgado español ante el que se presentase la demanda debería, una vez analizada la situación, declararse de oficio como incompetente e indicar cuál sería el tribunal europeo al que corresponde la competencia según la legislación. Si, por lo contrario, el juez español admitiera a trámite la demanda de divorcio sin advertir su falta de competencia, el cónyuge demandado tendría en su mano ejercer el planteamiento de declinatoria para proteger sus derechos y asegurarse de que el caso se examine por los tribunales del país que corresponda.

¿Qué es exactamente este instrumento procesal de la declinatoria? La declinatoria, prevista por el artículo 39 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, es una cuestión de competencia que se interpone para denunciar la falta de competencia o jurisdicción de un tribunal sobre un asunto que se dispone a juzgar. El demandado puede presentarla ante el propio tribunal en el que se realiza la reclamación o bien ante los órganos jurisdiccionales de su propio lugar de domicilio. El proceso quedará suspendido hasta que se resuelva sobre la declinatoria, aunque el tribunal sí podría tomar medidas cautelares.

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