¿Puedo anular un testamento si no estoy de acuerdo?

Como abogados expertos en herencias internacionales queremos centrarnos en un tema por el que puede que te hayas preguntado alguna vez: la posibilidad de anular un testamento. Vamos a ver cuándo se puede hacer y qué pasos hay que seguir.

Lo primero a poner de relieve es que un testamento es el documento básico que nos permite asegurar que una herencia va a ser repartida tal y como la persona fallecida deseaba. Es una forma de garantizar la voluntad del testador tras su muerte. La cuestión es que, en ocasiones, cuando esa persona padece, por ejemplo, un problema de demencia y no está en pleno uso de sus facultades, cabe la opción de incapacitarle por un Juez, y es en ese momento que puede que no esté capacitado para otorgar testamento. Es entonces cuando hablamos de testamentos otorgados por incapaces. A veces, incluso tras el fallecimiento, los familiares del testador acuden al Notario y se percatan de un cambio en el testamento. En este caso, si se demuestra que la persona lo hizo siendo incapaz mentalmente para tomar decisiones, se puede realizar una impugnación de testamento, es decir, anularlo. Pero que lo haya realizado un incapaz declarado judicialmente no significa que automáticamente sea nulo, pues si se cumplen los requisitos formales por parte del Notario, el testamento puede ser válido (ya que el Notario puede valerse de dos facultativos que determinen que ese incapaz tiene un momento de lucidez para otorgar testamento).


 

¿Cómo declarar la nulidad del testamento?

Un testamento se considerará nulo cuando no reúna los requisitos necesarios para su validez y la petición de que un testamento se declare nulo debe hacerse mediante una demanda a presentar en los juzgados. Hay diversos motivos por los que puede declararse la nulidad:

1.- Falta de capacidad del testador: por ejemplo, el testamento otorgado por un menor de 14 años o por una persona sin la capacidad mental suficiente.

2.- Vicios de la voluntad: por ejemplo, si se ha otorgado bajo violencia, engaño o coacción.


3.- Usando una forma de testamento no admitida por ley: por ejemplo, el testamento mancomunado.

4.- Cuando el testamento no tenga la forma exigida por la ley.

Si se declara la nulidad de todo el testamento y no había otro más antiguo al que recurrir, se abre la sucesión ab intestato, la que viene determinada por la Ley. En este caso, se hereda por el siguiente orden: hijos y descendientes, padres y ascendientes, cónyuge, hermanos y sobrinos, tíos carnales, parientes colaterales de 4ª grado (primos, tíos segundos y sobrinos segundos) y, en última instancia, el Estado.

En ICN LEGAL queremos que tengas en cuenta que anular un testamento es un proceso largo y complicado que puede terminar con el resultado de que no haya ningún testamento válido y deba aplicarse el orden que marca la Ley. No obstante, te asesoraremos en todo el proceso en calidad de abogados exjueces atendiendo a toda duda que te pueda surgir.

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