Medidas previas a la demanda de divorcio

Entre el inicio de un proceso de divorcio con abogados especialistas en derecho de familia y la sentencia que lo confirma y establece sus términos pueden pasar bastantes meses o incluso años. Sin embargo, en un escenario de ruptura como este, es frecuente que existan distintos aspectos que sean motivo de discordia y requieran la mayor premura posible para ser regulados, incluso antes de presentarse la propia demanda. Los principales son el uso del domicilio conyugal y el posible pago de pensión de alimentos por los hijos comunes. ¿Cuál es la solución jurídica disponible para estas situaciones?

La ley de divorcio de 1981 ya previó ampliamente el apartado de las medidas provisionales por demanda de nulidad, separación o divorcio, introduciendo su regulación en el capítulo X del título IV del Código Civil. El cuerpo legal recoge en su artículo 103 las distintas medidas que el juez deberá adoptar ante una falta de acuerdo entre los cónyuges en el momento de admitir la demanda: entre ellas, encontramos la determinación de la guardia y custodia junto con los derechos de visita y comunicación, la posible prohibición de salida del territorio nacional o cambio de domicilio, el uso de la vivienda familiar y los bienes comunes y privativos o el reparto de las cargas económicas.

Es el artículo siguiente el que indica que “el cónyuge que se proponga demandar la nulidad, separación o divorcio” puede igualmente solicitar al juez la adopción de las medidas previstas: es decir, que puede hacerlo incluso antes de interponer la demanda definitiva. De igual manera, se establece un plazo de 30 días para la presentación de dicha demanda como condición imprescindible para que las medidas sean prorrogadas hasta la resolución final del proceso de divorcio.

¿Cómo se resuelve en la práctica esta solicitud de medidas previas a la demanda? Si bien puede realizarla uno de los cónyuges unilateralmente, el tribunal llamará a ambos a una comparecencia en los diez días siguientes a la admisión a trámite de la solicitud (puede retrasarse en función de la carga de trabajo del Juzgado). En esta comparecencia las partes podrán exponer sus distintos argumentos y generalmente se instará a que alcancen un acuerdo, si eso fuera posible. Ante la resolución final que adopte el juez no cabrá recurso.

Cabe señalar que, en casos en los que resulte altamente urgente establecer medidas, el juzgado podría decretar lo que se conoce como medidas provisionalísimas en el mismo momento de la admisión a trámite de la solicitud, a la espera de la comparecencia prevista.

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