¿Qué ley se aplica a los alimentos de los hijos de padres extranjeros divorciados si viven en España?

Uno de los beneficios que se derivan de nuestra especialización en el derecho de familia internacional es que nos permite atender a las casuísticas más específicas, como es el caso del divorcio en España de extranjeros casados en el extranjero y las distintas consecuencias derivadas de esta situación. Si en un artículo anterior analizábamos la aplicación de la ley española y competencia de los juzgados españoles en los divorcios en los que al menos un cónyuge es de otra nacionalidad, hoy nos adentramos en una de las dudas habituales en estos casos: en el marco de una disolución matrimonial, ¿qué ley se aplica a la hora de dirimir conflictos relacionados con los hijos de nacionalidad extranjera? En especial, uno de los aspectos más importantes, y que destacaremos en este artículo, es qué ley se aplica a los alimentos de los hijos.
 
En nuestro país, como miembro que pertenece a la Unión Europea, nos hemos de fijar principalmente en el Reglamento (CE) Número 4/2009, del Consejo, de 18 de diciembre de 2008, relativo a la competencia, la ley aplicable, el reconocimiento y la ejecución de las resoluciones y la cooperación en materia de obligaciones de alimentos. En concreto, en su artículo 15, donde se fija específicamente que la ley aplicable a las obligaciones de alimentos se determinará de acuerdo con el Protocolo de La Haya, de 23 de noviembre de 2007, sobre la ley aplicable a las obligaciones alimenticias (en lo sucesivo, «el Protocolo de La Haya de 2007») en los Estados miembros que estén vinculados por este instrumento.
 
Es decir, el citado Reglamento nos remite a otro instrumento internacional.  El mencionado Protocolo de La Haya de 2007 estipula en su artículo 3 la norma general sobre la ley aplicable. Como norma, las obligaciones alimenticias se rigen por la ley del Estado de la residencia habitual del acreedor (es decir, el hijo a quien se le deben los alimentos), salvo que el mismo Protocolo disponga otra cosa.  En caso de cambio de la residencia habitual del acreedor, se aplicará la ley del Estado de la nueva residencia habitual desde el momento en que se produce el cambio.
 
De esta manera, podemos concluir que cualquier conflicto entre excónyuges extranjeros relativo a los hijos que residan en nuestro país, no solo se dirimirá en nuestros tribunales nacionales, sino que además se tendrá que aplicar a los alimentos la ley de residencia habitual del menor, que coincidirá, por lo general, también con la de nuestro país si el menor en cuestión tiene aquí su residencia habitual, independientemente de si se trata de un divorcio en España de extranjeros casados en el extranjero u otras circunstancias. Cuente con ICN LEGAL para disponer de un asesoramiento legal que responda a los detalles más concretos relativos a su caso internacional.