¿En qué se diferencian el divorcio de mutuo acuerdo y el contencioso?

Al acudir a abogados especialistas en derecho de familia para buscar asesoramiento respecto a un divorcio, uno de los primeros conceptos a tratar será la forma de tramitarlo: de mutuo acuerdo entre los cónyuges, o por la vía contenciosa al interponer una de las partes una demanda unilateral, a la cual habrá de responder el otro cónyuge. ¿Cuáles son las diferencias prácticas entre estas dos modalidades?

La pieza clave de los divorcios de mutuo acuerdo es el convenio regulador. Ambas partes deberán establecer conjuntamente las condiciones que van a regir la disolución de su matrimonio y, si hubiese hijos, los cuidados y responsabilidades sobre ellos en adelante. Mientras, el proceso de divorcio contencioso se inicia con esa demanda a la que deberá contestar la otra parte, contraponiendo ambas las medidas que se solicitan y que se someterán al veredicto del juez.

El primer aspecto práctico a tener en cuenta es el tiempo que tarda en resolverse un divorcio. Actualmente, un divorcio de mutuo acuerdo suele solucionarse con más rapidez que uno contencioso. Dependiendo de la carga de trabajo del juzgado, los plazos generales suelen oscilar entre tres a seis meses. Por otro lado, las vicisitudes propias de un divorcio contencioso hacen que la duración del proceso suela ser por norma general de un año, pudiendo prolongarse considerablemente en función de las complicaciones que vayan surgiendo, sobre todo cuando se trata de matrimonios con hijos menores, que es lo más habitual.

En este sentido, cabe no perder de vista el impacto psicológico que pueden tener las situaciones prolongadas de confrontación propias de un divorcio contencioso y las distintas pruebas e informes psicosociales que conlleva esta vía.

Lo que también cabe recordar es que el hecho de iniciar el proceso por una de estas dos vías no implica que se trate de una decisión inamovible: en el caso de que cambien las circunstancias entre los cónyuges, es posible modificar la tramitación a la otra modalidad.  Es decir, un divorcio que se inicia de forma contenciosa puede convertirse posteriormente en mutuo acuerdo. De esta manera, nunca es tarde para alcanzar un acuerdo que permita dejar atrás las dificultades que implica el divorcio contencioso.

Para conocer en detalle los escenarios que se abren a la hora de iniciar un proceso de divorcio, acudir a un despacho especializado como ICN LEGAL es la opción que le permitirá contar con un respaldo jurídico óptimo.

931 596 272