Disputas transfronterizas sobre custodia de los hijos menores en la Unión Europea

Como abogados especializados en familia (a veces nos llaman, “abogados de custodia”), sabemos que durante el proceso de divorcio o de separación, muy a nuestro pesar, los niños son los que más sufren las disputas que surgen entre los padres y suelen ser los que pagan el precio de los desencuentros entre sus progenitores. En muchas ocasiones, los Estados miembros no cooperan y no dan prioridad al interés del menor en aquellos procesos judiciales que tratan sobre la custodia parental (custodia compartida, tutela, etc.). Por esa razón, entendemos que debe ser una de las máximas prioridades de cualquier Estado miembro el velar y defender los derechos fundamentales del menor en los procesos judiciales.

Existen varias normas sobre protección de menores pensadas para custodiar el interés superior del niño. En el ámbito internacional, es el Convenio de la Haya de 1996 el que se regula la materia de responsabilidad parental y recoge numerosas medidas para la protección de los niños.  En Europa es el Reglamento Bruselas II bis el que recoge esta materia y comprende todos los aspectos relativos al menor. Asimismo, hay mecanismos de cooperación entre los distintos países gracias a la firma de Convenios multilaterales internacionales, como el Convenio de Luxemburgo, de 1980. Este acuerdo se hizo en el marco del Consejo de Europa y regula el reconocimiento y ejecución de decisiones judiciales en materia de custodia de menores, así como al restablecimiento de dicha custodia.

Sin embargo, en el ámbito de protección de menores, la experiencia ha demostrado que las normas existentes no son suficientes para resolver las situaciones planteadas en nombre del tan invocado interés superior del niño. Recientemente el Parlamento Europeo ha aprobado una resolución no vinculante para fomentar la cooperación entre los Estados miembros en los procesos judiciales sobre custodia parental. En el texto, la Eurocámara trata de hacer frente a los fallos de la normativa europea sobre Derecho de Familia con vistas a su próxima revisión. “Hace falta más cooperación en asuntos de familia con derivadas transfronterizas. Nuestro objetivo no es imponer una visión única sobre cómo gestionar los conflictos familiares o responder a cuestiones sobre el bienestar de los menores, sino asegurar que la libertad de las personas, dentro de la Unión, también se aplique a los temas de familia” afirmó Cecilia Wikström, europarlamentaria sueca y presidenta de la comisión parlamentaria de Peticiones.

Defender los derechos del menor en los procesos judiciales

Una de las medidas que propone el Parlamento Europeo es que los países establezcan salas especializadas dentro de los Juzgados de Familia u órganos de mediación con el fin de tramitar de manera más rápida aquellas disputas transnacionales que impliquen a niños. Son casos que van desde el traslado obligatorio de menores a otro país de la Unión Europea, hasta el secuestro por parte de uno de los progenitores o las disputas por la custodia entre nacionales de diferentes Estados miembros.

Los eurodiputados recomiendan a los Estados que mejoren la cooperación judicial entre los mismos y pide a la Comisión Europea que facilite información clara a la ciudadanía en casos de disputas sobre custodia parental (por ejemplo, sobre los derechos de los padres en los diferentes países).

 Además, hacen hincapié en que los menores implicados en disputas nacionales transfronterizas tienen el derecho a mantener el contacto regular y directo con sus padres, a no ser que pueda resultarles perjudicial. Para ello, los Estados miembros deben asegurarse de que ambos progenitores disponen de la posibilidad de realizar visitas regulares durante el tiempo que duran los procedimientos que versan sobre estos casos y que pueden usar su lengua materna en esos encuentros.  Es, por tanto, responsabilidad de todos velar y defender el interés superior del menor, sea cual sea la situación, así al menos lo hacemos en ICN LEGAL.