¿Cómo conseguir la custodia compartida en Cataluña?

En situaciones de convivencia de los padres, la titularidad de la patria potestad o potestad parental respecto a los hijos comunes, su ejercicio y la guardia y custodia coinciden en ambos padres. Es decir, mientras los padres están juntos y los hijos son menores, dicha titularidad y su ejercicio están totalmente compartidos.

Sin embargo, en caso de ruptura de la relación, haya sido esta matrimonial o de hecho, pueden darse distintas situaciones que debemos tener en cuenta y que varían atendiendo a las distintas normativas aplicables en España.

Empecemos por la patria potestad (también conocida como potestad parental). Respecto a la misma pueden ocurrir varios supuestos, que van desde su privación a la atribución de su ejercicio a uno solo de los padres, siendo lo más frecuente que tanto titularidad como ejercicio sean atribuidos a ambos.

En cuanto a la guarda y custodia de los hijos, debe ser atribuida a uno u a otro, o a ambos de forma compartida, como consecuencia del cese de la vida en común de los padres. Es la famosa ‘custodia compartida’.

En la actualidad, en materia de custodia, solo han desarrollado un Derecho Civil propio algunas Comunidades Autónomas entre las que se encuentra Cataluña, mientras que el resto se rigen por el Código Civil común. Pero, ¿qué diferencias podemos encontrar entre una y otra regulación? Tras la última redacción del Código Civil, éste regula los distintos modelos de guarda y custodia y presume que ambos padres están igualmente capacitados para la crianza de los hijos, estableciendo como único criterio legal para la atribución de la custodia en exclusiva a un solo progenitor el que prevalezca el interés superior del menor. Además, señala que este principio es el que debe guiar la actuación de los Tribunales. Por tanto, en el Derecho Civil común tienen cabida ambas formas de custodia.

Anteriormente, la custodia compartida era muy excepcional en procedimientos contenciosos de separación o divorcio y, en la mayoría de los casos, cuando se aplicaba era en casos de ruptura de mutuo acuerdo. Sin embargo, a partir de su regulación legal en 2005, ha sido el Tribunal Supremo el que ha ido perfilando su contenido. En la última sentencia de junio de este año, el Alto Tribunal recordaba que para que pueda acordarse la guarda y custodia compartida es necesario que medie la petición de al menos uno de los progenitores, requisito esencial sin el cual este régimen no podrá acordarse. Por lo tanto, la custodia compartida es la opción habitual, pero debe solicitarse pues se habían dado casos en que los tribunales la atribuían sin que ninguna de las partes o el Ministerio Fiscal (en representación del menor) la hubiera peticionado.

La custodia compartida en Cataluña

Fue en el año 2010 cuando el Código Civil de Cataluña derogó al anterior Código de Familia. La legislación catalana sobre familia pone de manifiesto cierta preferencia del legislador hacia el régimen de custodia compartida y prevé dos novedades.

En primer lugar, señala que toda propuesta de los progenitores debe incorporarse en el Plan de Parentalidad, instrumento jurídico que concreta la manera en que ambos progenitores piensan ejercer las responsabilidades parentales. Y, la segunda novedad, es que abandona el principio general por el que toda ruptura entre los padres significaba automáticamente que los hijos deberían separarse de uno de sus progenitores. La nueva legislación pretende potenciar que las responsabilidades parentales sean compartidas y se ejecuten conjuntamente, siempre en la medida de lo posible y respetando ante todo el interés superior del menor.

No obstante, la custodia compartida no se atribuye automáticamente, ya que el Juez, en caso de desacuerdo de los padres, deberá determinar la forma de ejercerse la misma, pudiendo establecer que se ejerza de manera individual si se considera que es más beneficioso para el niño.

Sin duda, una separación o un divorcio es un tema sensible, complejo, con muchas ramificaciones legales y que afecta a todos, especialmente cuando hay hijos de por medio. Por eso, desde ICN LEGAL recomendamos dejarse asesorar por profesionales experimentados en la materia y que conozcan bien la regulación autonómica y local aplicable porque hay mucho en juego, sobre todo el futuro de los niños.