La viabilidad de la 'casa nido' en la custodia compartida y otras soluciones para la vivienda familiar

Cuando en un proceso de divorcio o separación se determina la custodia compartida de los hijos menores, queda decidir cómo se articula la convivencia y el uso del domicilio que fuera conyugal o de la pareja. En este sentido, una opción que cada vez suscita más consultas a abogados especialistas en derecho de familia es la que se conoce como casa o vivienda nido. ¿De qué se trata exactamente y hasta qué punto es viable?

La casa nido consiste esencialmente en mantener el que hasta el divorcio era el domicilio familiar como residencia fija para los hijos, estableciendo que cada uno de sus progenitores se traslade allí alternativamente durante los períodos en los que le corresponda convivir con los niños. El resto del tiempo, cada uno de ellos residirá en otra vivienda diferente. La articulación legal de esta solución podría realizarse mediante una atribución alternativa del uso de la vivienda a los progenitores o bien mediante su atribución directa a los hijos.

Quienes abogan por este mecanismo lo defienden como una forma de aportar estabilidad a los hijos, evitándoles los posibles efectos traumáticos de trasladarse continuamente entre distintos domicilios y facilitando que puedan permanecer en la vivienda donde se han criado.

Por el contrario, otras opiniones desaconsejan la casa nido al considerarla una medida impráctica y problemática, que además de suponer una alta exigencia económica de partida podría terminar derivando en conflictos, al obstaculizar que cada uno de los progenitores desarrolle una nueva vida familiar propia.

La justicia española no ha marcado un criterio claro en esta cuestión, si bien se puede inferir de la jurisprudencia existente que la opción de la casa nido se considera poco recomendable en líneas generales, pero ha sido aprobada en casos concretos que reunían unas circunstancias especialmente propicias.

En lo referido específicamente a la justicia catalana, así lo recoge una sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona de 16 de julio de 2018, que recuerda que el criterio sostenido por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña es el de abordar la casa nido como un sistema excepcional “por su elevada fuente de conflictos”, si bien “no es ontológicamente desdeñable puesto que la realidad social muestra que se dan casos en los que puede funcionar”.

¿Cuál es entonces la solución habitual para el uso de la vivienda familiar en casos de custodia compartida? Desde ICN LEGAL recordamos que el criterio establecido por el Tribunal Supremo, cubriendo la laguna que aún persiste en el Código Civil respecto a esta casuística, es el de adjudicar el disfrute de la vivienda primero al progenitor que tenga unas mayores necesidades económicas; incluso en el caso de que el inmueble sea titularidad exclusiva de la otra parte ya que se estima conveniente una atribución temporal para facilitar la transición a una nueva residencia.

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