La violencia de género como excepción de grave riesgo en el Convenio de La Haya sobre sustracción internacional de menores

Nuestra Socia Directora, Celsa Núñez, firma para el medio Lawyerpress un artículo en el que, a partir del caso de Juana Rivas, “que ha centrado la atención de la prensa y del público durante los últimos meses”, analiza el debate surgido entre los operadores jurídicos a la hora de “revisar el funcionamiento de los mecanismos de cooperación internacional que existen para gestionar la sustracción internacional de menores”. 

A continuación, aparecen destacados varios de los puntos fundamentales del artículo de nuestra Socia Directora:


- Nuestra Socia Directora, Celsa Núñez, comienza su artículo indicando que la sustracción internacional de menores es un fenómeno que se ha incrementado en la última década: “En el 2016 se conocieron 263 casos de sustracción de menores siendo Cataluña, con 57 casos, la Comunidad Autónoma más afectada por este fenómeno […] las denuncias en trámite sobre sustracción de menores aumentaron en 2016 a 2.341”.

- España es parte del Convenio de 25 de octubre de 1980, sobre los aspectos civiles de la sustracción internacional de menores. “Si bien el Convenio establece como principio la restitución del menor, el artículo 13 establece una serie de excepciones: […] (iv) grave riesgo de que la restitución del menor lo exponga a un peligro físico o psíquico o de cualquier otra manera ponga al menor en una situación intolerable […] Esta última excepción nos lleva de nuevo al caso de Juana Rivas”; explica en su artículo para Lawyerpress nuestra Socia Directora, Celsa Núñez. 

- Tras repasar pormenorizadamente el caso de Juana Rivas, nuestra Socia Directora, Celsa Núñez, escribe que “la mayor parte de la doctrina está de acuerdo en que las situaciones de violencia de género pueden subsumirse en la excepción de grave riesgo que recoge el ya citado artículo 13 del Convenio”; y añade a su vez: “De entre la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) que examina la aplicación de la dicha excepción, quizá la sentencia más próxima al caso Juana Rivas sea el caso Karrer contra Rumanía (21-2-2012)”.

- “La jurisprudencia comparada estima que existe daño grave cuando el solicitante de la restitución del menor cuenta con antecedentes de malos tratos hacia el menor o la madre de este, de abusos sexuales, de alcoholismo grave, de consumo de drogas, de profundas depresiones, de frecuentes condenas penales, o el menor padece un fuerte temor al padre”; afirma en el último párrafo nuestra Socia Directora, y a continuación concluye el artículo: “Las conductas constitutivas de violencia de género, por tanto, pueden hallar perfectamente cabida en la excepción de grave riesgo, basta con que sean acreditadas ante el Tribunal”.


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