Venden la vivienda que tengo alquilada, ¿qué puedo hacer?

El 31 de enero de 2018, nuestra Socia Directora, Celsa Núñez, firma para el medio especializado Law & Trends un artículo en el que arroja luz sobre el derecho de adquisición preferente en los arrendamientos urbanos, una de las cláusulas que se ha convertido en fundamental dentro de un contrato de alquiler y que, sin embargo, como comenta en su artículo nuestra Socia Directora, resulta muy infrecuente que esta sea tenida en cuenta durante la conversación y negociación previa al arrendamiento.
 
A continuación, aparecen destacados varios de los puntos fundamentales del artículo de nuestra Socia Directora:
 
 
- Al comienzo de su artículo, nuestra Socia Directora, Celsa Núñez, recuerda cómo la cláusula de renuncia al derecho de adquisición preferente suele aparecer redactada en el contrato de alquiler: “El arrendatario renuncia de forma expresa al derecho de adquisición preferente de la forma y en las condiciones establecidas en el art. 25 de la LAU”.
 
- Respecto a la causa por la que esta cláusula se ha incorporado en los últimos años a la gran mayoría de contratos de alquiler, nuestra Socia Directora, Celsa Núñez, alude a la promulgación de “la Ley 4/2013, de 4 de junio, de medidas de flexibilización y fomento del mercado del alquiler de viviendas”, que modificaba, con su apartado 17 (del artículo primero), al apartado ocho del artículo 25 de la Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos (LAU), en lo siguiente: “No obstante lo establecido en los apartados anteriores, las partes podrán pactar la renuncia del arrendatario al derecho de adquisición preferente”.
 
- Pero, “¿qué puedo hacer en caso de que el propietario haya decidido vender la vivienda que tenemos alquilada/arrendada? […] ¿En qué consiste el derecho de adquisición preferente?”, se pregunta en su artículo nuestra Socia Directora, Celsa Núñez, antes de explicar que el derecho de adquisición preferente consiste “en la posibilidad que tiene el arrendatario de adquirir la vivienda excluyendo o desplazando a cualquier otro posible adquirente”.
 
- “Este derecho se articula en dos fases o, si se quiere, se otorgan dos oportunidades al arrendatario (inquilino) para adquirir la vivienda para sí”, detalla nuestra Socia Directora, Celsa Núñez. Ambas fases u oportunidades, añade, se denominan tanteo y retracto.
 
- Tanteo: “El arrendatario dispone de un plazo de treinta días naturales para ejercitar el tanteo. Este plazo comienza a contar desde el día siguiente al en que se le notifique de forma fehaciente la decisión de vender la finca arrendada, el precio y las demás condiciones esenciales de la transmisión”, leemos en el artículo de nuestra Socia Directora, Celsa Núñez.
 
- Retracto: “Es el derecho a subrogarse en la posición del titular que ya ha adquirido. En concreto, esta segunda fase del derecho de adquisición preferente entra en juego cuando la compraventa ya se ha consumado y el arrendador hubiese desatendido la obligación de notificar”, aclara en su artículo nuestra Socia Directora, Celsa Núñez.
 
- El retracto puede efectuarse de forma extrajudicial. No obstante, explica nuestra Socia Directora, Celsa Núñez, “la práctica habitual, sin embargo, es ejercitar el retracto a través de la presentación de la oportuna demanda judicial ante los Tribunales y Juzgados”. Por eso, recalca, en el cierre de su artículo, “no podemos dejar de apuntar la necesidad de contar con un abogado de confianza, como los profesionales que trabajamos en ICN LEGAL, para este caso ya que el legislador no señala el cauce procedimental adecuado para el ejercicio de las acciones de retracto arrendaticio urbano”.
 
 
Si quieres leer íntegro el artículo para Law & Trends de nuestra Socia Directora, Celsa Núñez, pulsa aquí
 

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